La muestra de que un concepto o una idea puede evolucionar y cambiar en absolutamente todo.
Llevo casi un mes “trasteando” con el nuevo perfil de Facebook y lo cierto es que me gusta… y mucho. El nuevo formato “timeline” me parece original, directo y cumple con el objetivo más o menos inconfesable de intentar “proyectarnos” en Internet. Combinamos nuestros rasgos personales (los que queramos, claro) y nuestros gustos con una biografía de acciones, de fotos, de vídeos y recuerdos. Le contamos a la gente nuestra vida en pocos minutos omitiendo, seguramente, lo traumático.
Ahora solo falta saber como “controlarlo”, como esculpir ese nuevo perfil para que el “timeline” cuente la vida de la que queremos presumir y que queremos compartir.
Si todavía no tienes el nuevo perfil, no te preocupes, aparecerá en un par de semanas para la mayoría de los usuarios. Mientras tanto, os dejo el vídeo que se emitió en el Facebook Developer Garage de FICOD. A mi consiguió emocionarme un poquito.
Flexibilidad. Es un término, una cualidad que me gusta. Además creo que el vídeo es un buen ejemplo de su aplicación. De menos a más, cuanto más compleja una estructura, una taréa o un equipo más flexibilidad.
Voy a empezar a estirar un poco…
Esto es lo que me encontré la semana pasada al entrar en la cocina. Mi querido iPad entre el microondas y la nevera. Mi santa lo había cogido para echar un vistazo a unas recetas y se había quedado por la encimera como un electrodoméstico más. ¿Qué creeis que sentí? ¿horror? ¿enfado?… Pues no. Me alegré y mucho.
Precisamente ese es el éxito del tablet en mi casa. Ha pasado de ser un objeto de culto gafapasta o herramienta de “productividad” para convertirse en el trasto en el que echamos un vistazo a las recetas, ojeamos las noticias, leemos nuestra revista digital favorita o aprovechamos los anuncios de la tele para jugar al Angry Birds.
Cuando el tablet se convierta en “ese trasto” que tan pronto está en el sofá como en la mesilla de noche habrá llegado la culminación de su éxito… y el de todos aquellos que se dedican a desarrollar productos especialmente enfocados a los tablet.
En resumen, si tu iPad acaba en el revistero del baño, yo sonrío.
Para muchos usuarios hasta hace poco Explorer era “el navegador”. Utilizar navegadores como Firefox u Opera era de Frikis. Solo los “mac eros” permanecieron ajenos a Explorer durante años.
Todo esto ha ido cambiando. Los problemas de seguridad y uso de Internet Explorer, la mejor formación de los usuarios, el crecimiento de la navegación móvil (con navegadores propios para Android o Blackberry y el dominio de Safari en iOs) o la irrupción de Google y su Chrome en el mercado han hecho que la situación cambie.
Según NetMarketShare la cuota global de mercado de Internet Explorer ha caído por debajo del 50%. En España, también se ha notado. Ahora mismo en algunos de los sitios en los que trabajo, como autoconsultorio.com o clubmoto1.com, la cuota de Explorer está en torno al 40%.
Desde hace unos meses he visto cierto rechazo o desprecio a estrategias basadas en “email” y es algo que me llama mucho la atención. Generalmente, este rechazo no está tan relacionado con el tipo de estrategia como en la defensa de otras alternativas como las redes sociales. Nada que objetar, por supuesto. Estaría bueno que a estas alturas yo criticara en algo a las redes sociales. El problema es cuando elegir algo supone descartar otra cosa.
¿Por qué se descarta el email en favor de la utilización de Facebook, Twitter o cualquier otra red social?
Sincéramente, creo que una de las razones más importantes es la moda. El email no tiene pinta de 2.0 lo que lo hace “cosa del pasado” para profesores y alumnos de algunos cursos o ciclos de formación que llevan un “2.0″ en su título.
Ligado a esto de lo anticuado vienen otros argumentos. El primero es que el email es pasto del SPAM. Pues ni tanto ni tan poco. En los últimos años el filtrado del SPAM ha mejorado muchísimo (sobre todo en GMail donde casi ha desaparecido) y los servicios de email marketing se han esforzado por crear mecanismos de suscripción (con altas/bajas) más que eficaces. Por otro lado, con este tipo de argumentos se tiende a dar por hecho que las redes sociales no tienen SPAM y los que pasamos el 90% del día en ellas sabemos que no es cierto: mensajes inésperados en el muro, menciones inoportunas en el “timeline” de Twitter, etc…
Otra argumento es que el correo electrónico es intrusivo. En general, si recibimos un correo electrónico es porque nosotros hemos dado nuestra autorización para ello. Si no es así, tenemos el botón del pánico (correo electrónico no deseado), la posibilidad de darnos de baja, etc… Y volviendo a las redes sociales: tenemos problemas similares.
Un elemento de desventaja claro es la posibilidad de enriquecer el mensaje. Es cierto que podmeos hacer boletines con un gran diseño (y muchos hacks en HTML) pero será casi imposible incluir un vídeo o un audio que haga nuestro mensaje mucho más potente y entretenido.
El otro elemento de desventaja es que en una bandeja de entrada repleta nuestro único reclamo es un buen título y, si se trata de una publicación periódica, una línea editorial de calidad que nos haga “imprescindibles” para nuestro suscriptor.
Las ventajas del email
¿Por qué defiendo que el email todavía tiene recorrido? Porque funciona. Una buena campaña de email marketing a una lista de calidad (hecha por nosotros y con los clausulados adecuados), con una estrategia editorial adecuada y un calendario de envíos razonable supone un porcentaja de audiencia y conversión muy estables y de buenos resultados.
Por otro lado, si queremos transmitir un contenido desarrollado y un poco denso será casi la única alternativa razonable. A día de hoy el email sigue siendo un pequeño reducto de lectura pausada dentro de los sistemas de comunicación/conversación online.
Por último, un argumento importantísimo de cara a valorar el introducir el email en nuestra estrategia es que es probable que todavía encontréis a alguien a vuestro alrededor que afirme no tener cuenta en Facebook o Twitter pero es realmente complicado que ocurra lo mismo con el correo electrónico. A fin de cuentas, en muchos formularios de compra, suscripción o incluso en documentación oficial pueden llegar a pedirte un email pero no tu cuenta de Twitter.
Utilicémoslo todo
Esta oda al email no tiene como objetivo que alguien pueda priorizar una campaña de email marketing frente a otras. Siempre he defendido que una estrategia de marketing o comunicación social es una cóctel de medios y plataformas. Facebook, Twitter, Tuenti o incluso LinkedIn son plataformas casi indispensables en un plan de comunicación online pero eso no significa que haya que descartar otros medios y mecanismos por su longevidad o porque en el pasado hayan tenido algunos problemas de funcionamiento.
El email, como los roqueros, nunca muere.
Perdonadme la expresión “chupinazo” pero es que es lo que he pensado al revisar en profundidad las métricas de uno de nuestros sitios web. Llevo meses oyendo hablar de las supercifras de crecimiento de Android pero lo cierto es que no acababan de verse reflejadas en las métricas de nuestros sitios. El caso es que parece que este mes se han vendido todos los Android del mundo… y les ha dado por entrar en “mis dominios” (y nunca mejor dicho).
Para que os hagáis una idea: Haciendo una media de los distintos sitios, iPhone ha crecido un 20% pero Android ha pasado en tres meses de una tasa de crecimiento del 10-15% al 40%. Además, el crecimiento de los dispositivos iPhone se mantiene estable pero Android crece imparable. Eso sí, si medimos por sistmea operativo el iOS sigue ganando por goleada al acumular iPhone, iPod e iPad.
En nuestro sitios la movilidad sigue siendo “marca Apple” pero Android viene como una locomotora. Evidentemente, la presencia de Android en las distintas campañas de promoción de Smartphone es espectacular por lo que lo preocupante hubiera sido no notar el crecimiento.
Me alegro. Tengo un MacBook y uso frecuentemente el iPad pero tengo mucho cariño a mi HTC con Android. Siempre he pensado que era un estupendo sistema operativo y que el hecho de poder instalarse en cualquier dispositivo es una gran ventaja a pesar de que todos los directivos de Apple digan lo contrario. Por mucho “efecto distorsión” que provoque Steve Jobs la suma es fácil: más dispositivos, más plataformas… más ventas.
Por cierto, ¿no estaría genial que todos compartiéramos más las métricas? No se trata de poner “urbi et orbe” todas las cifras de audiencia pero publicar cuestiones relacionadas con dispositivos sería una estupenda herramienta para conocer el mercado real y no andar pendiente de tanto gurú “de medio pelo” o de “estudios” que parecen hechos tirando una moneda al aire.
En los últimos meses hemos visto como aquel “diablo con cuernos” que era Google para editores y creadores de contenidos (sobre todo, para los grandes grupos) ha ido cambiando su imagen. Por un lado, esa mejora de la imagen ha venido por el hecho de que más de uno “se ha caído del guindo”: si Google no te indexa no existes… y el resto de los buscadores funcionan peor. Por otro, Google ha dado varios pasos para reconocer y retribuir el valor del contenido, o al menos, del contenido original. El último ejemplo ha sido un cambio en el algoritmo que primará los sitios web de contenido original. Si leemos con atención el anuncio de Google en su blog nos daremos cuenta de que el objetivo de este cambio son las granjas de contenido y no tanto sitios web o blogs que “cortapegan” pero realmente es un avance muy significativo.
No hay que olvidar que hace algo más de un año que YouTube comenzó a retribuir vídeos de contenidos original o que Knol, la llamada “wikipedia de Google”, también intenta primar el contenido original y de calidad y comparte los ingresos de AdWords con sus autores. Y como ejemplo más significativo, la apuesta de Google por los “tablets”: Android Honeycomb incluirá un kiosko para revistas digitales con un sistema de cobro por suscripción o número.
En resumen, la referencia mundial en la estructuración y gestión del contenido en Internet apuesta por el contenido original y de calidad. Mientras tanto, algunas agencias y anunciantes siguen obsesionados con la “cantidad” obviando la calidad, preguntando insistentemente por el número de usuarios únicos y las páginas vistas sin hacer mención al CTR que una campaña puede alcanzar en un medio más “pequeño” pero más especializado, con mejor contenido.
En el caso de autoconsultorio.com, hemos conseguido que muchas marcas y sus agencias confíen en nosotros. Los resultados han sido muy buenos tanto en términos de “branding” como de conversión con CTRs muy por encima de la media. Parte de este resultado recae en el intento de innovar en los formatos publicitarios pero creo que también tiene mucho que ver un contenido realizado por expertos, un contenido de calidad. El usuario lee más, disfruta más y se muestra más proclive a interactuar con publicidades que están realicionadas con sus intereses y con aquello que lee.
Lo mismo ocurre en el caso de revistas digitales como Moto1 Magazine o Motorlife. En este caso, al formato se une el hecho de que los lectores están en un entorno “cerrado” de lectura. No hay distracciones: solo contenido especializado e interactividad.
Me consta que poco a poco, agencias y anunciantes empiezan a darse cuenta de que el contenido tiene un valor y que éste puede variar en función del tipo de publicación. No puede valer lo mismo anunciarse en una comunidad de usuarios donde lo que prima es la discusión que en un sitio web especializado en aquello que vendes, y no puede valer lo mismo un formato publicitario en un blog que se limita ha hacer “vías” de otros sitios web y blogs que en una revista en la que el usuario está concentrado en aquello que le gusta y apasiona, con productos que pueden gustarle y apasionarle aún más.
Puede que alguno se ofenda pensando que pido que esos blogs y foros a los que he mencionado cobren menos. Nada más lejos de la realidad, simplemente me gustaría que los sitios web de calidad, con unos costes necesariamente mayores cobren más.
En todo caso, lo mejor de todo esto es que en los últimos meses volvemos a hablar de formatos de contenido, del valor del contenido, de tipos de contenido: ¡todo contenido! Con un poco de suerte volveremos a reconocer y valorar como negocio el conocimiento y la divulgación.
P.D.: Como veis, mi opinión no ha cambiado desde 2008.
La verdad es que el anuncio me ha parecido muy llamativo por varias razones. La primera es que los “espacios publicitarios” de la Superbowl es probable que sean los más caros del mundo y, de hecho, suelen ser muy “vigilados” por publicistas y comunicadores del mundo. El hecho de que Motorola reserve uno de esos espacios y lo utilice para promocionar un tablet y no un móvil me parece muy relevante.
Lo otro que me llama la atención es que el anuncio ataca a Apple con las mismas armas que “la manzanita” utilizó en su mítico anuncio de 1984. El Motorola Xoom se presenta como algo nuevo y rompedor dentro de un mundo uniforme y monomarca.
Este tipo de “guerra” solo demuestra de una cosas: Los “tablet” ya son un segmento maduro e importante para algunas marcas de electrónica de consumo.

En Navidad me llego vía Twitter la iniciativa de Unicef, ING y YouTube llamada “Un Euro Veinte”. Es muy probable que muchos la conozcáis ya que he tardado un montón en escribir este post desde que se publicó el vídeo. La iniciativa es sencilla, empiezas a ver un vídeo de YouTube que parece completamente normal hasta que a los 12 segundos se te invita a hacer una donación a Unicef mediante el envío de un SMS. Tras enviar el mensaje recibes un código, lo introduces en el sitio y ves el resto del vídeo. Pelos de punta, sensación de haber puesto tu granito de arena y todos felices… pero hay algo más.
Lo primero que me llamo la atención es el método de donación y su relación con la interfaz del vídeo. Cuando recibes el código no tienes que ir a un formulario en una página distinta, ni siquiera en un formulario junto al vídeo. El campo para introducir el código está ¡en el propio vídeo! Eso hace que la atención del usuario no se desvíe en ningún momento del objetivo final: Donar y Reproducir.
Otra cosa que me llamó la atención fue el propio tipo de pago. Creo que YouTube prefiere el micropago para rentabilizar parte de su plataforma. Desde hace tiempo la tendencia de YouTube es a “meterse en el televisor” (o, al menos, en una pantalla grande). La contínua mejora de la visualización en HD o el desarrollo de la interfaz XL son buena prueba de que YouTube aspira a ser algo más que una plataforma social de publicación de vídeos. Y en paralelo, Google TV que puede empezar a verse no tardando mucho en los salones de muchos hogares.
Internet empieza a asaltar una nueva plataforma de contenidos y parece que el más grande empieza confiando en los micropagos.
Por cierto: merece la pena donar.






