
Footnote es un archivo de documentos históricos basado en dos tipos de aportaciones principales: colecciones (públicas o privadas) y usuarios particulares que desean subir documentos personales o familiares. Para empezar, esto ya resulta novedoso ya que supone combinar fuentes más o menos “oficiales” con documentación “popular”.
El enriquecimiento “2.0″ del Archivo se basa en:
- La combinación de un buscador eficaz basado en un único campo (¡con un buscador que funciona bien no hacen falta “búsquedas avanzadas”!) con una herramienta de selección por categorías que es una auténtica maravilla. En cuatro pasos puedes ver exactamente que fondos hay del tema que te interesa.
- Un diseño eficaz alejado de los tópicos estéticos de los sitios enfocados a la historia. El diseño se pone a disposición del objetivo del sitio…
- Impresionante herramienta para la visualización de documentos. Con una velocidad de carga y una resolución más que decente podemos navegar dentro de los distintos documentos. Además permite introducir comentarios dentro de los propios documentos (no al lado, abajo o arriba… ¡en el propio documento!. Esos comentarios pueden ser simples transcripciones paleográficas o referencias históricas que sirven de contextualización.
En resumen, contamos con un archivo que nos permite buscar fácilmente entre documentos, navegar por ellos y contar con referencias y comentarios de otros investigadores. A todo ello hay que sumar que a la riqueza de la documentación oficial se suman las contribuciones documentales de muchos usuarios (en categorías dedicadas a temas como la Segunda Guerra Mundial esto es especialmente atractivo).
Un tema que podría resultar controvertido es que hay un acceso gratuito y otro de pago. Dependiendo del origen de la documentación su acceso es gratuito o no. En todo caso, la mayor diferencia entre estar suscrito o no es la posibilidad de utilizar las funcionalidades “sociales” del sitio, como por ejemplo, dejar comentarios. Al principio, choca el concepto de pagar por enriquecer pero lo cierto es que para un investigador esto puede tener sentido (teniendo en cuenta que muchos pagan por publicar en revistas especializadas… ) ya que asegura que las personas que participan activamente tienen un interés demostrado por “vía pecuniaria”.
¿Pegas? Sí, alguna que otra. La primera es típica de los sitios que tienen que trabajar con documentos de distinto tipo y categorías, deben mantener clara la diferenciación en bloques o volúmenes (en este caso: archivos y colecciones) y desean contextualizar toda la documentación con artículos o páginas de contenido. La usabilidad “sufre” y a veces es fácil perderse.
La segunda pega es también relativamente normal en los sitios que mezclan servicios gratuitos y de pago. En muchas ocasiones navegas entre una página y otra para acabar encontrándote con un aviso de pago. Resultado: frustración y algo de resentimiento.
En fin, a pesar de los defectillos comentados es una maravilla como proyecto de historiografía digital y es un sitio que “invita” a todo tipo de usuarios: desde investigadores a simples curiosos que desean revisar la caligrafía George Washington (¡historicofreaks!)