Bien hecho, bien documentado. Un material didáctico espectacular.
Vía: adseok.com | microsiervos
Blog personal de Luis Miguel Del Cerro García
Un compañero me acaba de pasar una profecía:
“Pienso que las instituciones bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que ejércitos enteros listos para el combate.
Si el pueblo americano permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos y todas las instituciones que florecerán en torno a ellos, privarán a la gente de toda posesión, primero por medio de la inflación, seguida por la recesión, hasta el día que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron”.
(Thomas Jefferson 1743-1826)
Algunos de vosotros sabéis que empecé a trabajar con Internet en el Laboratorio de Humanidades de la Universidad de Alcalá y que soy un internetero licenciado en Historia. Cuando trabajábamos en el Laboratorio ni si quiera podíamos soñar con herramientas como YouTube, DailyMotion, etc… que nos permitieran contar con un auténtico archivo audiovisual de tipo histórico.
Un archivo que además nos permitiese ver distintas caras de una misma época: A finales de los 60 y principios de los 70, mientras en Vietnam el ser humano solo era capaz de generar dolor:
A miles de kilómetros, solo se hablaba de paz y música:
Os animo a daros un paseo por la historia.

Footnote es un archivo de documentos históricos basado en dos tipos de aportaciones principales: colecciones (públicas o privadas) y usuarios particulares que desean subir documentos personales o familiares. Para empezar, esto ya resulta novedoso ya que supone combinar fuentes más o menos “oficiales” con documentación “popular”.
El enriquecimiento “2.0″ del Archivo se basa en:
En resumen, contamos con un archivo que nos permite buscar fácilmente entre documentos, navegar por ellos y contar con referencias y comentarios de otros investigadores. A todo ello hay que sumar que a la riqueza de la documentación oficial se suman las contribuciones documentales de muchos usuarios (en categorías dedicadas a temas como la Segunda Guerra Mundial esto es especialmente atractivo).
Un tema que podría resultar controvertido es que hay un acceso gratuito y otro de pago. Dependiendo del origen de la documentación su acceso es gratuito o no. En todo caso, la mayor diferencia entre estar suscrito o no es la posibilidad de utilizar las funcionalidades “sociales” del sitio, como por ejemplo, dejar comentarios. Al principio, choca el concepto de pagar por enriquecer pero lo cierto es que para un investigador esto puede tener sentido (teniendo en cuenta que muchos pagan por publicar en revistas especializadas… ) ya que asegura que las personas que participan activamente tienen un interés demostrado por “vía pecuniaria”.
¿Pegas? Sí, alguna que otra. La primera es típica de los sitios que tienen que trabajar con documentos de distinto tipo y categorías, deben mantener clara la diferenciación en bloques o volúmenes (en este caso: archivos y colecciones) y desean contextualizar toda la documentación con artículos o páginas de contenido. La usabilidad “sufre” y a veces es fácil perderse.
La segunda pega es también relativamente normal en los sitios que mezclan servicios gratuitos y de pago. En muchas ocasiones navegas entre una página y otra para acabar encontrándote con un aviso de pago. Resultado: frustración y algo de resentimiento.
En fin, a pesar de los defectillos comentados es una maravilla como proyecto de historiografía digital y es un sitio que “invita” a todo tipo de usuarios: desde investigadores a simples curiosos que desean revisar la caligrafía George Washington (¡historicofreaks!)