En los últimos dos años ha sido en los tablets y en sus revistas digitales donde más capacidad de innovación hemos visto. Aparecen nuevos formatos con nuevos planteamientos tanto en la parte visual como filosófica.
Creativamente son formatos con una alta calidad gráfica, buenos contenidos y una gran interactividad. Son anuncios enfocados a un público objetivo con buen paladar o al menos lo suficientemente bueno como para disfrutar de, por ejemplo, un iPad.
Filosófica o estrategicamente también se observa una nueva tendencia: la conversión está en el propio anuncio. En muchos casos, toda la información sobre el producto o servicio está incluida en el formato. Solo si necesitamos detalles o especificaciones técnicas deberemos visitar el sitio web del anunciante.
Sin duda alguna estos nuevos planteamientos benefician a anunciantes y soportes. Los primeros consiguen una conversión directa, sin saltos. Los segundos consiguen que (por fin) la publicidad aporte valor a sus contenidos. Además, en el caso de las revistas digitales más que en ningún otro soporte de contenidos una “salida a URL” puede ser un lector perdido (sales del app, apareces en el navegador… ¿vuelves al app?).
El buen camino parece marcado. Ahora solo hace falta que soportes y agencias nos esforcemos en seguirlo. Clientes y lectores lo agradecerán.



